July 03, 2009

Cape Cod Evening

July 01, 2009

Merde!

Estatua de Cambronne en Nantes, su ciudad natal

Cuenta Víctor Hugo en Los miserables (segunda parte, libro primero, XIV) una anécdota famosa y discutida de la Batalla de Waterloo:

Algunos cuadros de la guardia, inmóviles en medio de la corriente de la derrota como las rocas en el agua que corre sobre ellas, se mantuvieron firmes hasta el anochecer. Llegada la noche, y con ella también la muerte, esperaron esta doble sombra y se dejaron envolver por ella sin conmoverse. Aislado de los demás y ya sin lazo alguno que lo uniese al ejército, que estaba roto por todas partes, cada regimiento moría por cuenta propia. Habían tomado posiciones para ejecutar esta última acción, unos en las alturas de Rossomme, otros en la llanura de Mont-Saint-Jean. Allí abandonados, vencidos y terribles, aquellos cuadros sombríos agonizaban de un modo formidable. Ulm, Wagram, Iéna y Friedland morían en ellos.
A la hora del crepúsculo, a eso de las nueve de la noche, todavía quedaba uno en la falda de la meseta de Mont-Saint-Jean. En aquel valle funesto, junto a aquella cuesta que subieron los coraceros, inundada ahora por las masas inglesas, bajo los fuegos convergentes de la artillería enemiga victoriosa, bajo una espantosa densidad de proyectiles, luchaba aún aquel cuadro que mandaba un oscuro oficial llamado Cambronne. El cuadro disminuía con cada descarga, sin dejar de responder. Replicaba a la metralla con sus fuegos de fusilería, estrechando continuamente sus cuatro lados. Los fugitivos, deteniéndose por momentos, faltos de aliento, escuchaban de lejos, en las tinieblas, aquellos truenos sombríos que iban decreciendo.
Cuando esta legión quedó reducida a un puñado de hombres, cuando su bandera no fue mas que un jirón, cuando sus fusiles, agotadas las balas, no eran más que simples garrotes, cuando el montón de cadáveres fue mayor que el grupo de los vivos, hubo entre los vencedores una especie de terror sagrado en presencia de aquellos moribundos sublimes, y la artillería inglesa, recobrando aliento, quedó callada. Aquello fue una especie de tregua. Aquellos combatientes tenían a su alrededor como un hormigueo de espectros, de sombras, de hombres a caballo, el negro perfil de los cañones, la blancura del cielo vista a través de las ruedas de las cureñas, la colosal cabeza de muerto que los héroes vislumbran siempre entre el humo en el fondo de la batalla, que avanzaba hacia ellos y los miraba. Pudieron oír en la sombra crepuscular que cargaban las piezas; las mechas encendidas, semejantes a ojos de tigre vistos en la oscuridad, hicieron un círculo alrededor de sus cabezas; todos los botafuegos de las baterías inglesas se aproximaron a los cañones, y entonces, compadecido, teniendo el instante supremo suspendido sobre las cabezas de aquellos hombres, un general inglés —Colville según unos, Maitland según otros— les gritó:
—¡Bravos franceses, ríndanse!
Cambronne respondió:
—¡Mierda!


En el capítulo siguiente, Víctor Hugo elogia la respuesta de Cambronne con grandilocuencia, según su estilo, y cuenta el final:

Al oír la palabra de Cambronne, la voz inglesa respondió: “¡Fuego!”. (...) Aquel resto formidable estaba aniquilado: la guardia había muerto.

Es sabido que el romanticismo siempre prefirió los grandes caracteres con finales adversos, no por amor al fracaso sino porque para el romanticismo las actitudes humanas son más importantes que sus resultados, y esto es más notorio en los desenlaces negativos. Por eso, mientras elogia a Cambronne, Víctor Hugo lo excusa de no haber muerto:

Nada más grande, en efecto, que decir esa palabra y morir en seguida, pues la verdadera muerte consiste en querer morir, y si aquel hombre ametrallado ha sobrevivido no es por culpa suya.

Afortunadamente, en nuestra época nosotros no tenemos una idea romántica de la guerra y de la muerte como muestras del valor del hombre en la adversidad extrema. Lo que lamento es que tampoco tengamos una idea romántica de muchas otras cosas.
¿Qué pasó con Cambronne? Según leí, la última descarga sajona dejó a sus hombres imposibilitados de toda respuesta, y los pocos que aún estaban vivos —él entre ellos, malherido— fueron tomados prisioneros, y algún tiempo después Cambronne se casó con la enfermera escocesa que lo cuidó mientras convalecía. Murió en 1842 a los 71 años.
La anécdota de la respuesta de Cambronne tiene varios argumentos en contra, pero un romántico tiene el deber espiritual de creer firmemente en este tipo de historias.

June 30, 2009

Sobre Fernández y Honduras


Viví las elecciones legislativas del domingo con aburrimiento extremo. Por suerte la situación en Honduras me ha quitado el tedio político.
El presidente hondureño Zelaya fue depuesto y expulsado de Honduras por el Ejército, lo que ha desatado un fuerte palabrerío en el continente. Ahora planea volver a pesar de que el presidente interino Micheletti ha dicho que si lo hace será arrestado. Cristina Fernández, que quiere que la prensa local se olvide de la derrota oficial en las legislativas, piensa acompañarlo en el regreso. Me encontré pidiéndole a Dios que la detuvieran también a ella. Aunque esas cosas divertidas casi nunca pasan, mantengo la ilusión.
Sobre Zelaya, leí en Inside Catholic un post con una cita de otro post publicado en The American Conservative que en una parte dice que el ejército hondureño actuó de manera legal dentro del sistema constitucional de su país (parece que la disputa acá es que en Honduras en Congreso no tiene facultades destituyentes, aunque según leí la destitución de Zelaya no fue ordenada por el Congreso sino por la Corte Suprema). Luego, el autor del post de Inside Catholic recopila las fechorías de Zelaya:

El presidente Manuel Zelaya, cuyo gobierno es célebre por lo corrupto (incluso en esa región), se negó a mandar el presupuesto de su gobierno al Congreso, empezó a pinchar los teléfonos de los ciudadanos por su propia cuenta, convirtió los medios de comunicación hondureños supuestamente independientes en sus voceros cotidianos, echó al jefe del Ejército por no apoyar su última expansión de poder* (y luego ignoró un fallo de la Corte Suprema que lo restituía) e intentó modificar la Constitución hondureña para poder seguir en el poder más allá del límite del mandato presidencial.

El post, que tiene un argumento antiintervencionista, se llama “El presidente Obama defiende la tiranía hondureña”, y con “tiranía” no se refiere al Ejército sino a Zelaya.
Espero que se note el abismo que separa lo que acabo de citar de lo que publica nuestra prensa vernácula. De un lado, se entiende claramente que alguien que se comporta como Zelaya no debe ocupar una presidencia; del otro, se cree que su comportamiento es tolerable y, peor aún, merece la solidaridad internacional.

* Zelaya le había ordenado que distribuyera las boletas de la consulta para la reforma constitucional que planeaba, a pesar de que esa consulta había sido declarada ilegal con anterioridad por el Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso (fuente). El Ejército destituyó a Zelaya el 28 de junio porque ese era el día en que se iba a llevar a cabo esa consulta ilegal.

June 26, 2009

Jennifer Aniston para Calvin Klein

Hoy a la mañana estaba haciendo cola en una oficina pública y decidí matar el tiempo agarrando una de las revistas que la empleada que atendía tenía sobre el mostrador.
Me lanzó una mirada asesina, eran revistas de ella.
—Te la devuelvo cuando llego al mostrador, ¿sí? —dije.
—Más te vale —contestó.
La antipatía parece ser obligatoria para la mayoría de los empleados públicos.
Hojeando la revista encontré una publicidad de Calvin Klein protagonizada por Jennifer Aniston. Después, en Internet, encontré tres imágenes de esa publicidad:




Estas imágenes me resultaron simpáticas, jocosas, sensuales y también un poco nerds.
Bien ahí.

Y después nos burlamos de Evo Morales...


Tenemos nuestros propios cavernícolas, como Claudia Rucci, que sin ningún empacho hace uno o dos días dijo: “Creo en las empresas del Estado, no me molestaría estatizar los ferrocarriles, estatizar Telefónica”.
La recuerdo hace unos días en un programa de TV (creo que fue en el programa de Mariano Grondona) diciendo: “Veinticinco años de democracia, veinticinco años de democracia... Algo hicimos mal”. Creo que puede responderse sola con sus ideas estatistas.
¿Por qué no estatizamos las empresas de cosméticos, así Claudia Rucci termina pintándose con crayones, tiñéndose con anilina y usando crema de ordeñe, y todo a precios despiadados?
Este país está tan lleno de pobres como de pobristas.

June 25, 2009

¿Dónde está el gobernador?

Leí hace unos días sobre la desaparición de Mark Sanford, el gobernador de Carolina del Sur.
El tipo simplemente se había esfumado. La gente y la prensa se preguntaban: “¿Dónde está el gobernador?”. El caso me atrajo inmediatamente.
Grande fue mi sorpresa cuando hoy me enteré de que durante su desaparición había estado en Argentina con una amante, como a esta altura todo el mundo sabe.
Siendo gobernador, Sanford se hizo la rabona durante seis días y se fue a la otra punta del continente para ver a una mujer.
Me gustó esta historia.

Interacción y monólogo


Una de las innovaciones más significativas [de la blogósfera] es la constante y diversa interacción entre los bloggers y sus lectores, una ruptura radical con el modelo del monólogo en una sola dirección del periodismo establecido.

Fuente

June 23, 2009

Elecciones

Rooms By The Sea, de Edward Hopper

Antes de ayer comí con mi padre. Lo encontré leyendo el diario. Me recibió con este comentario: “Le están haciendo lío al de Irán. Pueda ser que lo bajen”.
Nos hubiera gustado una derrota de Ahmadinejad. Observé que incluso si no hubo fraude y Ahmadinejad realmente ganó por el amplio margen del recuento oficial el problema de los que votaron a Moussavi sigue siendo el mismo: son una parte importante del país que se ve bajo un gobierno al que rechaza. Es algo típico de las elecciones nacionales: si no estás entre la mayoría, otros te imponen el gobierno.
Como pienso votar en blanco en las legislativas de este mes, cité el caso de las elecciones para convencionales constituyentes de 1957, en las que los peronistas sacaron el 28% de los votos votando en blanco porque su partido estaba proscripto. Mi padre me recordó que el que vota en blanco porque no quiere votar a ninguno de los candidatos aumenta el porcentaje de votos de todos ellos.
Los votos en blanco no se cuentan. Si hay 100 votantes y cuatro candidatos y el 50% de esos votantes vota en blanco y un candidato saca el 20% de los votos, otro el 15%, otro el 10% y el restante el 5% del total, es como si solo hubiera habido 50 votantes, y el 20% de votos del ganador se cuenta como el 40%, el 15% del segundo se cuenta como el 30%, el 10% del tercero se cuenta como el 20% y el 5% del cuarto se cuenta como el 10%.
“Lo que te conviene, si querés que tu voto valga lo menos posible, es votar al último en las encuestas”, me dijo mi padre. Entonces quizá sea más útil a mis fines votar al Partido Humanista. Lo voy a pensar.
Para mi padre estas disquisiciones son completamente pueriles. Él va a votar al antikirchnerista no peronista con más chances y listo.

Un informe respalda la denuncia de Moussavi


Un informe sobre las elecciones presidenciales iraníes compara los resultados de 2005 con los de 2009 en relación a los datos oficiales del censo realizado en Irán en 2006 y señala irregularidades:

• Hubo provincias en las que votó más del 100% del padrón.
• Hay poca correlación entre el aumento de votantes en las provincias y el vuelco de estas hacia Ahmadinejdad.
• En un tercio de las provincias los resultados oficiales solo se explican si además de llevarse la totalidad del voto conservador Ahmadinejad también se hizo con todos los votos centristas, todos los votos nuevos y el 44% de los votos reformistas.
• Tanto en 1997 como en 2001 y 2005 los candidatos conservadores han sido muy impopulares en las zonas rurales. Esta tendencia no se condice con la afirmación de que en 2009 Ahmadinejad arrasó en varias de estas zonas.

El informe desarrolla estos puntos con datos y gráficos. Si a alguien le interesa, puede seguir el link.
También he leído en la prensa otras informaciones que avalan la sospecha de fraude, pero con menos detalle que el informe linkeado.

June 21, 2009

La receta perfecta de Henry Allingham para alcanzar la longevidad


El veterano de la Primera Guerra Mundial Henry Allingham, que el pasado 6 de junio cumplió 113 años y acaba de convertirse en el hombre más viejo del mundo porque el japonés que lo aventajaba se fue a dormir y... siguió durmiendo, ha revelado su secreto para la longevidad: "cigarettes, whisky and wild, wild women".
Amigo Henry, intentaremos seguir sus sabias recomendaciones.